El asfalto en verano: una sartén para las almohadillas
Las almohadillas de los perros son duras y resistentes, pero no están preparadas para caminar sobre el asfalto, las baldosas o la arena de la playa cuando las temperaturas superan los 30°C. El asfalto absorbe el calor y puede alcanzar fácilmente los 50°C a 60°C, provocando quemaduras térmicas muy dolorosas, ampollas y desprendimientos de piel en las patas de tu perro en pocos minutos de paseo.
Síntomas de quemaduras en las almohadillas
- El perro cojea o camina con evidente incomodidad.
- Se lame o muerde las patas de forma obsesiva tras el paseo.
- Las almohadillas se ven más oscuras de lo habitual, enrojecidas o desgastadas.
- Presencia de ampollas, grietas o zonas donde la piel se ha desprendido directamente.
- Dolor intenso al intentar tocarle las patas.
Cómo prevenir las quemaduras térmicas
- Aplica la regla de los 5 segundos: Toca el suelo con el dorso de la mano. Si quema, no pasees por ahí.
- Pasea por el césped: Elige zonas ajardinadas, de tierra o con sombra para sus paseos de verano.
- Evita las horas centrales: Limita las salidas largas a primera hora de la mañana y última de la tarde.
- Usa protectores específicos: Existen cremas protectoras a base de ceras naturales que fortalecen y aíslan las almohadillas, además de patucos especiales para perros de alta sensibilidad.
Si se produce la quemadura, lava la zona con agua fresca y limpia para enfriarla, no le dejes lamerse y llévalo al veterinario. Las quemaduras en las patas tardan mucho en curar debido al apoyo constante. El coste de las curas recurrentes, vendajes y medicación suele rondar los 120€-250€. Con Santévet, cuentas con reembolso rápido en 48h para curar a tu mejor amigo sin que afecte a tu bolsillo.