Una enfermedad que asusta pero tiene solución

La epilepsia es el trastorno neurológico más frecuente en perros, afectando aproximadamente al 1-2% de la población canina. Ver a tu perro sufrir una convulsión es una de las experiencias más aterradoras para cualquier propietario. Pero la buena noticia es que, con el tratamiento adecuado, la gran mayoría de los perros epilépticos llevan una vida completamente normal.

Tipos de epilepsia

Epilepsia idiopática (primaria): Sin causa estructural o metabólica identificable. Probablemente de origen genético. Aparece entre los 6 meses y los 6 años de edad. Es la forma más frecuente.

Epilepsia estructural (secundaria): Causada por una lesión cerebral (tumor, inflamación, traumatismo, malformación). Requiere tratar la causa subyacente.

Epilepsia reactiva: Desencadenada por causas extracerebrales (hipoglucemia, intoxicación, insuficiencia hepática o renal). Al tratar la causa, las convulsiones cesan.

Razas con predisposición a epilepsia idiopática

  • Pastor Belga Malinois y Tervueren
  • Border Collie
  • Labrador y Golden Retriever
  • Beagle y Dachshund
  • Boxer y Bull Terrier
  • Australian Shepherd

Qué ocurre durante una convulsión

Fase prodrómica: Minutos u horas antes — el perro puede estar inquieto, buscar al propietario o parecer ausente.

Icto (crisis convulsiva): Pérdida de consciencia, rigidez muscular generalizada seguida de movimientos de pedaleo, salivación excesiva, pérdida de orina o heces. Duración habitual: 1-3 minutos.

Estado epiléptico: Crisis que dura más de 5 minutos o varias crisis sin recuperación completa entre ellas. EMERGENCIA NEUROLÓGICA — requiere atención veterinaria inmediata.

Fase postictal: Tras la crisis — el perro puede estar desorientado, con visión reducida, hambriento o sediento durante minutos u horas.

Qué hacer durante una crisis

  1. Mantén la calma — las crisis suelen parar solas en 1-3 minutos
  2. Protege al perro de golpearse: retira muebles cercanos
  3. No metas las manos en su boca — no existe riesgo de que se traguen la lengua
  4. Oscurece la habitación y reduce el ruido
  5. Cronometra la duración — si supera 5 minutos, al veterinario de urgencias
  6. Graba la crisis en vídeo si es posible — ayuda enormemente al diagnóstico

Diagnóstico

El diagnóstico de epilepsia idiopática es por exclusión:

  • Analítica completa para descartar causas metabólicas: 100-200€
  • Resonancia magnética cerebral bajo anestesia (obligatoria en epilepsia estructural): 800-1.500€
  • Electroencefalograma (EEG): 200-400€ en centros especializados
  • Análisis de líquido cefalorraquídeo: 200-400€

Tratamiento antiepiléptico: de por vida

Los fármacos antiepilépticos no curan la epilepsia pero reducen la frecuencia e intensidad de las crisis:

  • Fenobarbital (primera línea): Muy efectivo y económico — 15-30€/mes. Requiere controles de nivel en sangre y función hepática cada 6 meses.
  • Bromuro de potasio (asociado al fenobarbital en casos resistentes): 20-40€/mes
  • Imepitoin (Pexion): Menos efectos secundarios — 80-150€/mes
  • Levetiracetam (Keppra): Para casos refractarios — 50-150€/mes
  • Medicación de rescate domiciliaria (diazepam rectal, midazolam intranasal): 30-60€ para tener en casa

Gasto anual estimado

  • Medicación de mantenimiento: 300-600€/año
  • Controles neurológicos y analíticos: 400-800€/año
  • Hospitalizaciones por status epilepticus: 500-2.000€ por episodio

Total estimado: 800-3.000€ anuales según la frecuencia de episodios graves.

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